Una de las primeras fotos del grupo, circa 1923
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domingo, 26 de enero de 2014

27. La Cataluña taurina y La Sansense

El proyecto que emprendí hace casi dos años de recuperación y difusión de la memoria de La Popular Sansense, propósito de este blog, sigue su curso de manera muy satisfactoria, a pesar de que por diversos motivos actualmente dispongo de muy poco tiempo libre para poder dedicarlo a la historia de la banda, éste avanza sin pausa y en estos últimos meses han habido novedades importantes dignas de remarcar.

El pasado 8 de enero, después de casi dos largos años de búsqueda, encontré una pequeña gran joya de la memoria perdida de la banda, se trata de un muy interesante artículo monográfico sobre La Sansense publicado a página entera por la desaparecida revista taurina de publicación semanal El Ruedo.
Yo recordaba que de niño, allá por mediados de la década de los sesenta, una tarde vino un periodista a casa a entrevistar a mi abuelo (José Mª. Vallespí), estuvieron un buen rato hablando sentados en el comedor, el periodista le iba preguntando cosas a mi abuelo y tomaba notas de todo; yo no me perdí detalle, a mis diez años, el hecho tenía un gran interés para mí; al acabar la entrevista mi abuelo le entrego algunas fotos para ilustrar el artículo. Días más tarde, el artículo con las imágenes apareció publicado en dicha revista, mis abuelos la compraron, la enmarcaron y la colgaron en el comedor.

Después, con el paso de los años, la revista se perdió, no recuerdo cómo ni cuándo pero no la volví a ver hasta principios de este mes de enero en que después de mirar miles de páginas la encontré a través de internet en la Biblioteca Digital de Castilla y León; la había buscado en hemerotecas presenciales y virtuales, etc. sin éxito, no hay muchos sitios donde tengan El Ruedo y menos la colección completa, además el hecho de no saber el número ni la fecha exacta hacía que fuera una labor casi imposible.


La importancia de este artículo, más allá de mi interés personal, radica en que es el único con información de primera mano de Vallespí el fundador de La Sansense, es el más antiguo realizado a la banda (que sepamos), y está ilustrado con tres estupendas fotografías de los sesenta, de lo que también andamos muy escasos.
En el artículo mi abuelo habla de la banda, de cuando la fundó en Sants en 1914, de su importancia, de sus actuaciones dentro y fuera de los toros, de cómo don Pedro Balañá los contrató, del dinero que cobraban, de los músicos, de pasodobles toreros, de cuando poner o no poner música a las faenas de los diestros, de los toreros del momento, del público, etc., etc.; el escrito no tiene desperdicio.

El artículo titulado “La Sansense, 17 años poniendo música de fondo a las mejores faenas en nuestros cosos taurinos” apareció publicado el 28 de febrero de 1967 en el marco de unos suplementos dedicados a la Cataluña Taurina incluidos en El Ruedo.


Sin duda se trata de un excelente regalo de aniversario para La Popular Sansense y para el proyecto de recuperación de su historia en el año del centenario de su fundación.

Desde este humilde blog quiero felicitar a los responsables de la Biblioteca Digital de Castilla y León por la excelente labor realizada de digitalización y difusión de la colección de la revista El Ruedo, excelente archivo del mundo taurino, no solamente de España, sino también de la América Latina, Francia y Portugal; y de paso recomendarla no solo a los aficionados, escritores, etc. taurinos, sino a cualquier persona interesada en la vida y la sociedad española de aquellos años.

sábado, 11 de enero de 2014

26. Nuestros abuelos

El siguiente escrito son recuerdos de mi prima Anna, recuerdos de otros tiempos, recuerdos de su infancia y juventud, y también de la mía; recuerdos referentes a su familia que es la mía; y recuerdos de nuestra querida Sansense con la que los dos crecimos.


« Cuándo mi primo hizo el blog, sobre La Popular Sansense, me sentí muy orgullosa, primero por él y porque me traía recuerdos de la figura del abuelo, un abuelo para mí postizo pero…que en ningún momento se mostró para mí como tal.
Era muy niña cuándo entró en mi vida, una niña andaluza en una tierra que no era la mía, en una familia, que solo parte me pertenecía, pero eso lo sabía yo, nadie y digo nadie, lo notó jamás, desde el primer día me sentí totalmente integrada, una más de los nietos, tanto para el abuelo como para mi querida yaya Mercè.
Fueron mis “abuelos”, como mis tíos fueron mis “padres” y…¡ que orgullosa me sentía de tener tres padres y tres madres!.
Yo no tenía hermanos, pero desde el momento en que dejé atrás mi tierra de nacimiento, me encontré con dos, esos hermanos, que hasta hoy y aún y faltando los dos, sigo sintiendo su calor y su cariño, la vida quiso que uno de ellos, nos dejara a muy temprana edad y también quiso que otro llegase al año de su partida, no lo sustituyó pero…tuve otro y esta vez, no era yo la mimada, me sentí como la hermana mayor, ya tenía otro hermano y en unos meses llegó mi hermana esta…hermana sin tener que poner el primo por delante.
Este niño del que hablo es mi Primo, el que ha tenido la genial idea de plasmar en un blog, todos los recuerdos de nuestra infancia.
Recuerdo al abuelo en mis quince años, cuando conseguí matricularme en la escuela de enfermería, con mi bachillerato terminado y su recompensa fue, reunir a sus músicos y una buena mañana de domingo, sonó en mi honor mi música preferida en aquellos años.
Mi  yaya y yo, las dos en la ventana de su habitación, mientras la banda en la calle, interpretaba con cariño y para “Mí” Las mañanitas y…España Cañí, abrazada a mi abuela lloré de emoción, que mis abuelos, que no lo eran, me hiciesen ese regalo… creo que ese día los quise más, si eso podía ser.


Tenía diecisiete años, el abuelo ya era mayor y su diabetes a veces le daba algún que otro sustillo, cuando llegaba el médico lo primero que  decía, la medicación…llamar a la nena que ella es casi enfermera y más de un domingo me llamaban al hospital donde hacía mis practicas y yo iba a casa, y le preparaba su placebo, que él convencido estaba de que era mejor remedio que lo recetado por el médico y mi abuela y yo reíamos en la cocina preparando tila o manzanilla diluida con agua, para engañarlo, cuando se encontraba mejor, nos decía, “veus jo tenia raó”.
Quizá todo esto sean tonterías nostálgicas, pero… las recuerdo no como eso si no como unas maravillosas vivencias, de una infancia que gracias a mi familia, puedo hoy recordar estos momentos. »
                                                                                                      Anna Cortés

miércoles, 6 de junio de 2012

7. ¡Suena Pan y Toros!


El siguiente artículo y las imágenes que contiene me lo ha remitido un amigo, José Cisneros, hijo de Alfonso Cisneros que fue músico de La Popular Sansense en la década de los sesenta.
José Cisneros es un asiduo y apreciado colaborador en la tarea que me ocupa de recoger información e imágenes de la historia de la Banda, y este artículo es una buena aportación a la causa, vayan para él pues mis agradecimientos.

« ¡Hay cerveza, coca-cola, naranjada, limonada, pipas, cacahuet! Con estas palabras al son de una musiquilla pasaba un vendedor anunciando sus productos por la delantera donde estaba dispuesta la Banda de Música Popular Sansense en la Plaza de Toros Monumental de Barcelona; el cual puntualmente cada domingo dejaba amablemente una bolsa de cacahuetes encima de la silla aún sin ocupar que se hallaba en el estrado destinado al Director de la Banda.

Ahora ya con cierta edad, supongo que no hacía la misma pleitesía con el resto de músicos presentes porque de hacerlo, les hubiera sido imposible sacar las notas musicales a sus respectivos instrumentos, algo que por obviedad no podía pasarle al Director.

Mi estancia en Barcelona fue desde septiembre de 1959, año que nací en la localidad de Santa Coloma de Gramanet, cuna del torero más grande que ha dado Cataluña y que en la actualidad es profesor de la Escuela de Tauromaquia de Madrid, Joaquín Bernadó; hasta finales de 1970, año en que mis padres decidieron regresar a su lugar de origen, Bailén en la provincia de Jaén.

Solamente 11 años de los 53 que casi voy a cumplir fueron los suficientes para conseguir que nunca olvide esa maravillosa tierra que taurinamente tanto me enseñara.

Los domingos eran especiales, a mi padre, componente de la Banda de Música Popular Sansense y sereno de barrio en su trabajo habitual por aquellos años, ayudaba todas las mañanas por su barriada a cobrar a los vecinos la cuota voluntaria que cada cual quisiera otorgar, ya que los serenos no obtenían emolumentos del propio Ayuntamiento, los cobros mensuales de los vecinos, las tarjetitas de felicitación navideña del sereno y la lotería de navidad, eran los ingresos que estas personas percibían por su trabajo nocturno, amén de un sustancial efectivo de parte de los dueños de las múltiples empresas habidas en su zona de servicio, donde en las cuales previo a la hora de comienzo de la jornada laboral se encargaba de ir encendiendo luces y maquinaria. Otro de sus trabajos era el de acomodador en el Cine Goya de Santa Coloma de Gramanet, el cual creo recordar también pertenecía a la Empresa Balañá, algunas películas habré visto en este cine que desconozco si perdura en la actualidad, aunque a decir verdad el cine no me decía gran cosa, en cambio los toros………., estaba deseando que llegara el domingo por la tarde, ya que los jueves, días tambien de corrida en la Monumental, era imposible asistir por obligaciones escolares como es lógico.


Los toros dejaron en mí una huella que aún hoy a mi edad sigo con la afición e incluso a lo largo de mi vida he tenido la oportunidad de hacer alguna inclusión en festivales y en la actualidad los tentaderos en las fincas bravas de Jaén son mi vía de escape como aficionado práctico.

Nuestra primera parada al llegar en autobús a Barcelona era en el bar “Sol y Sombra” frente a la Monumental, mi padre un café, yo, un cacaolat y de ahí a la Plaza por una puerta de servicio que estaba creo recordar en la calle Diputación.

Veterano ya con esa edad como asistente a la Plaza de Toros, una vez entrábamos, yo me quedaba por el amplio Patio de Caballos que dispone la Plaza, pues por aquellos años, del patio de caballos a donde se encontraba la Banda de Música solo había que subir unas pocas escaleras, ya que se encontraba justo encima de la Puerta de Cuadrillas. Recuerdo una barra de bar muy grande donde me acercaba a coger algunos terrones de azúcar con los que endulzar la boca de los caballos de picar que deambulaban calentando por los picadores. Del mismo modo aunque vagamente, recuerdo unas vidrieras donde se podían admirar unos trajes de luces y otros enseres taurinos, supongo sería un pequeño Museo Taurino habido en la Plaza. Especial era el día que había rejoneadores, ya que en el espacio de tiempo antes de empezar el festejo podía admirar el enjaezado con el que los mozos de caballos tan hábilmente proporcionaban a los caballos de rejonear para dar más realce y belleza a los mismos.

¡Suena Pan y Toros! retirada. El paseíllo va a comenzar y en dos zancadas subía las escaleras para colocarme en la barandilla que separaba la Banda de Música del resto de tendido y ver las faenas de los toreros que una vez daban la estocada, volvía al patio de caballos para ver llegar al toro en el arrastre y observar la destreza con que los matarifes hacían su trabajo; y así toro tras toro hasta acabar la corrida; aunque antes de salir de la Plaza me asomaba al ruedo entrando por la Puerta de Cuadrillas y ver el cartel que ya habían colocado los operarios con los toreros que harían el paseíllo la semana siguiente.


Este pequeño relato y estas fotos, incluida la de mi 1ª Comunión en la que me acompañó la Banda de Música desde mi casa a la Iglesia, se lo envío a Josep Cortés como aporte al Blog y su admirable labor que está empezando a realizar para reconocimiento de esta gran Banda de Música Taurina como es la Popular Sansense.

En otra ocasión, aunque haya pasado la friolera de 42 años le enviaré las “consecuencias” que me han traído tanto el ser hijo de un componente de esta Banda de Música como la Plaza de Toros de Barcelona, más que nada para demostrar a todo aquel que dice que en Barcelona no hay afición a los Toros que está del todo equivocado. En mí se da la circunstancia que gracias a esta Banda principalmente y en consecuencia a la Monumental de Barcelona y la desparecida Plaza de las Arenas, sin ejercer la bonita profesión de Matador de Toros -eso son palabras mayores- soy, me siento y moriré TORERO. Gracias Barcelona, gracias Monumental, gracias a la Banda de Música Popular Sansense. »
                                                                                         José Cisneros